Vitamina C, sensibilidad y conservación:
La vitamina C es extremadamente sensible al oxígeno del aire y temperatura elevadas, en presencia de enzimas y con la luz. El calor -por ejemplo la cocción- destruye la vitamina, especialmente si esta tiene una duración prolongada.
Fuentes alimentarias de vitamina C:
Las frutas ácidas como los cítricos, kiwi, frambuesas, fresas, grosellas negras y frutas exóticas -chirimoya, papaya, tamarindo, etc.-.
El zumo debe tomarse siempre recién exprimido. Si tiene que guardarse, se hará en refrigeración en una botella de cierre hermético, boca estrecha y a ser posible oscura o protegida de la luz.
Las verduras muy coloreadas como las coles, los pimientos rojos o los tomates.
Tener en cuenta que se pierde la mayoría de la vitamina C en poco tiempo. Deben lavarse y después cortarse para evitar la pérdida en el agua.
El perejil (se consumen en cantidades pequeñas)
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sábado, 24 de noviembre de 2007
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